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Terra
La Coctelera

ESTRATEGIAS MENTALES

Piensa siempre, de forma positiva.

Cada vez que un pensamiento negativo viene a tu cabeza, cámbialo por otro!

Para eso, es preciso mucha disciplina mental.

No la adquirirás del día para la noche. Así como un "atleta", debes entrenarte mucho...

No te quejes. Cuando reclamas, tal cual un imán, atraes hacia tí toda
la carga negativa de tus propias palabras.

La mayoría de las cosas que andan mal, comenzaron a materializarse cuando nos
lamentamos.

No dejes que interferencias externas se acumulen a tu vida diaria.

Líbrate de rumores, comentarios maliciosos y gente deprimida. Eso es contagioso...

Sé intuitivo!

Sintoniza con gente positiva y de alto astral.

No te enojes con facilidad y no des importancia a pequeñas cosas. Cuando
nos irritamos, envenenamos nuestro cuerpo y nuestra mente.

Procura convivir con serenidad y cuando tengas ganas de explotar, cuenta
hasta diez.

Vive el presente.

El ansioso vive en el futuro.

El rencoroso, vive en el pasado.

Aprovecha aquí y ahora. Nada se repite, todo pasa. Haz que tu día valga la pena...

No pierdas tiempo en lamentaciones y preocupaciones, pues sólo traen
enfermedad.

Mentalidad positiva!

Tú puedes!

El agua purifica. Siempre que puedas anda a la playa, a un río o cascada.

En casa, cuando estés, bajo la ducha, con los ojos cerrados, imagina que
tu cansancio físico y mental y toda la carga negativa está siendo
eliminada agua abajo.

Camina descalzo cuando puedas, en tierra de preferencia. En casa, masajea tus pies con una crema después de un
largo día de trabajo. Remójalos en agua tibia. Agrega un poco de sal
para aliviar.

Mantente en contacto con la naturaleza; ten en casa una maceta de plantas por lo menos. Cuídala con cariño.

El amor que dedicamos a las plantas y animales calma al ser humano y
funciona como relajante natural...

Escucha música que te haga cantar y bailar.

Sea cual sea tu estilo preferido, la vibración de una canción tiene el poder de hacernos sentir vivos , aflorando
nuestra emoción y abriendo nuestro canal con alegría.

No dejes que la "saudade"
te abrume, que la rutina te atrape, que el miedo te impida
intentarlo...

Libérate!!! Siempre que puedas líbrate de la rutina y toma el camino, aunque sea por un día.

Conoce nuevos lugares y nuevas personas.

Vive la Vida !!!!

Gasta más horas realizando que soñando...

Haciendo que planeando...

Viviendo que esperando, porque...a pesar que quien casi muere esté vivo, quien
casi vive ya murió.

El miedo nos aparta de las derrotas....pero también de las victorias !!!!!!


sin título

LO QUE HACE UN BUEN LIDER

A diferencia de quien meramente gestiona una empresa u organización, un líder se encarga de promover el cambio dentro de ella. Lo concibe, lo proyecta, y se pone al frente para estimular a sus colaboradores en la dirección que su visión ha marcado. Gestores y líderes se precisan por igual. Unos (los gestores) llevarán con precisión y control a la práctica los nuevos rumbos marcados por los líderes (que no necesariamente están en la punta de la pirámide organizacional). Los otros (los líderes) estudian el horizonte interno y externo de la empresa, perciben las nuevas tendencias que ya emergen como puntas de un iceberg, recopilan multitud de información que proviene de innumerables fuentes, condensan claves y notas que empiezan a sonar con cierta fuerza, y cuando están convencidos de su urgencia, trazan el nuevo rumbo hacia la competitividad. Establecer esta orientación, guiada por una imperiosa necesidad de cambio y una poderosa creatividad para hacer frente a los desafíos existentes y por venir, forma parte del trabajo de todo líder moderno.

Promueve la creatividad

¿Cómo pueden empresas, organizaciones y profesionales, afrontar los constantes desafíos y un escenario de cambios permanentes? Sencillamente, siendo innovadores. Atrás quedaron las doradas épocas en que sólo contaba producir más, mucho más cada día. Hoy el escenario ha cambiado. Hay que recrear constantemente la forma de hacer negocios, mirando siempre hacia el cliente que, por lo general, nos observará muchas veces indiferente, como lo hace con el resto de los competidores. No debe extrañar que la empresa deba cambiar también. Es una entidad con vida propia y, por lo tanto, debe adecuarse a su entorno. El líder utiliza, para ello, una llave mágica: la creatividad.

Crear es generar algo nuevo, y las organizaciones modernas necesitan hacerlo a cada instante: nuevos productos y servicios, formas diferentes de llegar al cliente, estrategias novedosas de venta, diseños de vanguardia, organigramas mucho más planos y eficientes. Y mil cosas más. Pero para ello hay que contar con personal que, sin distinción de niveles:

- No tema afrontar desafíos con los riesgos controlados que ello implique.

- Posea iniciativa y capacidad de innovar y generar ideas.

- Pueda trabajar en equipos interdisciplinarios.

- Esté actualizado en las últimas tendencias y se muestre partidario de la formación continua.

La empresa u organización, a su vez, debe:

- Reconvertir su forma de trabajar, delegando en los colaboradores la toma de decisiones, cortando cadenas burocráticas, fusionando tareas y reduciendo aquellos controles que sólo se convierten en meros costes sin ninguna aportación adicional.

- Hacer mucho más en menos tiempo; tornarse ligera, adaptativa y siempre lista a satisfacer a sus clientes.

- Orientarse a resultados y recompensar muy bien a sus colaboradores por su concreción.

- Respetar, cultivar y acrecentar su Capital Intelectual.

- Fomentar el liderazgo antes que la mera jefatura.

- Destruir todo signo de rigidez, sea en sus estructuras o en la mentalidad subyacente.

En este contexto, los líderes deben estar dispuestos a tirar por la ventana sus viejos manuales de management y marketing, y animarme a reescribirlos con su propia experiencia, y con las propuestas creativas de sus grupos de trabajo. Porque los modelos establecidos, que en el pasado pudieron dar excelentes resultados (en otro escenario) ahora pueden demostrarse insuficientes.

Cinco paradigmas-ejemplo que un buen líder debe desechar por completo de su mente:

"Si hasta ahora funcionó ¿para qué cambiarlo?"
"¿Si cambiamos y no funciona?"
"Es costoso, no vale la pena."
"La competencia no lo emplea y no les va mal."
"Mejor esperemos un poco más."

Crea oportunidades

Un líder no espera que las oportunidades llamen a su puerta; él las genera, si es necesario. Está acostumbrado a luchar por las cosas que quiere, y sabe que del fruto de su esfuerzo y tesón surgirán logros que, tarde o temprano, se convertirán en realidad. Sabe que en el mundo hay dos tipos de personas: quienes reaccionan a los cambios (algunas veces, luego de cierto tiempo), y quienes los producen o se anticipan a ellos. Los primeros son reactivos, y los segundos proactivos. El líder se torna proactivo, porque el futuro lo construyen las personas dinámicas, que establecen las circunstancias para que éste ocurra de acuerdo a sus expectativas. Crear el futuro consiste en eso: crear los caminos para llegar a lo que se ansía. Nunca quedarse esperando a que la oportunidad llame a su puerta; hay que poner la puerta delante de la oportunidad que usted haya concebido. Si el camino ya está, muy bien, a seguirlo. Si no está, a construirlo. Haga que las cosas pasen, porque el que espera simplemente, es aventajado por el que construye sin cesar, día a día, hora a hora. Por ello, el líder se transforma en un generador de circunstancias, y hace de eso su llave maestra para lograr sus metas.

LOS BUENOS HABITOS CLAVES PARA TENER EXITO

Que tal? Sinceramente, hoy quiero compartir contigo un gran secreto... bueno, en realidad es un secreto a voces, porque todos, de alguna manera, sabemos que esto que te voy a contar es muy cierto, pero a veces necesitamos que nos lo repitan constantemente. El secreto al que me refiero es que la clave del éxito son los buenos hábitos.

No importa si eres estudiante, ama de casa, trabajador de alto nivel o empleado general de alguna empresa; esto funciona para ricos y pobres; para gente que tiene buenas relaciones sociales y para gente que no las tiene. Es decir, esta es una verdad universal. En todos lados funciona.

Si deseas tener éxito en la vida (piensa en algo concreto en este momento como por ejemplo, obtener un buen empleo) lo podrías lograr llenándote de buenos hábitos que te encaminen hacia ese objetivo.

Pondré un ejemplo sencillo para explicar este tema y así animarte a emprender la carrera de acumulación de buenos hábitos.

Manuel era un joven que se había graduado de la universidad hacía dos años y aún no conseguía empleo. Él se encontraba deprimido, tanto, que se levantaba muy tarde todos los días y no hacía más que perder el tiempo en ver la televisión y salir a la calle a pasear. Todo en su vida se había vuelto un verdadero desorden y no sabía que hacer. Lo único que tenía claro, era que las cosas entonces no se presentaban fáciles... ¿Te suena familiar?

Como Manuel no hacía mas que pensar en lo malo, su depresión aumentaba y fue así, como dejó de salir a buscar empleo. "No hay trabajo" - decía, para justificar su pereza...

Aquí podemos identificar que Manuel estaba lleno de malos hábitos:

Se levantaba tarde.

Perdía el tiempo evadiendo su realidad con entretenimiento.

Tenía una actitud negativa hacia el futuro.

Había dejado de buscar empleo.

Estos cuatro hábitos en ningún momento harían que Manuel llegara a conseguir empleo, ¿cierto? Por la simple razón de que para encontrar empleo hay que buscarlo; para dar una buena imagen en la entrevista hay que tener actitud positiva... ¿quien contrata gente negativa? Definitivamente tampoco era buena idea evadir la realidad con distracciones, pues éstas solo estaban atrasando el momento de decisión que tarde que temprano, Manuel tenía que tomar. Y por último, nuestro amigo se había predispuesto a no encontrar empleo.

Ahora dime ¿que quieres lograr tú? ¿cuando lo quieres lograr? ¿que malos hábitos te están impidiendo realizar lo que quieres? ¿que nuevos hábitos hay que agregar para que te lleven a donde quieres ir? ¿Listo?, está bien. Ahora un consejo más: da un paso a la vez.

¿Qué pasó con Manuel? Bueno, se dio cuenta que haciendo lo mismo, no podía esperar resultados distintos, por eso, decidió cambiar sus hábitos y ahora tiene un muy buen empleo.

Dejó de preocuparse por el futuro y empezó a ocuparse en el presente. Inició levantándose temprano para desayunar bien, bañarse y arreglarse. Luego, siguió buscando en el periódico ofertas de empleo, hasta que encontró uno. No era la gran cosa, pero lo tomó. El simple hecho de trabajar lo hizo sentirse mejor, y al poco tiempo, siguió cosechando más frutos de nuevos hábitos que iba adquiriendo, logrando así un progreso notable.

La historia de Manuel puede ser la tuya, tal vez en el campo profesional o en alguna otra área de tu vida... atrévete a eliminar los malos hábitos para cambiarlos por aquellos que te harán progresar.